REGER impulsa una movilidad más accesible con tecnología semafórica audible
Innovación al servicio de la inclusión y la seguridad vial
La movilidad urbana no se trata solamente de trasladarse de un punto a otro. Para que una ciudad sea verdaderamente accesible, sus espacios públicos deben ofrecer condiciones que permitan a todas las personas desplazarse de manera segura y autónoma.
Fernando Fariña (Reger) junto a Marisa Fassi (Intendente de Cañuelas ) charlando sobre el proyecto
En Cañuelas, un proyecto impulsado por estudiantes puso esta problemática en el centro de la escena y abrió el camino para la instalación de los primeros semáforos audibles de la ciudad.
La iniciativa, denominada “Oír es Ver”, surgió a partir de un relevamiento realizado por estudiantes de 5° año, quienes identificaron las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad visual al momento de cruzar las calles.
El proyecto contempló encuestas a vecinos, observaciones en distintos puntos de la ciudad y un análisis de las condiciones de accesibilidad existentes.
El resultado fue una propuesta concreta: incorporar señales sonoras a los cruces semaforizados para complementar la información visual y brindar una referencia adicional a quienes no pueden utilizarla.
¿Cómo funciona un semáforo audible?
Los semáforos tradicionales transmiten información principalmente mediante señales visuales. Para una persona con discapacidad visual, esa información no siempre está disponible.
Los sistemas de señalización semafórica audible incorporan una segunda vía de comunicación: el sonido.

Los equipos desarrollados por REGER generan señales sonoras sincronizadas con los semáforos peatonales. Estas señales permiten identificar cuándo está habilitado el cruce y acompañan también los intervalos de despeje peatonal, proporcionando una referencia auditiva para orientar el desplazamiento.
De esta manera, la señalización deja de depender exclusivamente de la percepción visual y se convierte en un sistema más accesible.
Además, este diseño del equipamiento permite instalarlo sin necesidad de realizar cableados adicionales en la intersección, facilitando su incorporación a instalaciones semafóricas existentes.
Tecnología que responde a una necesidad concreta
Uno de los aspectos más importantes de este tipo de soluciones es que la tecnología no constituye un fin en sí mismo.
Su verdadero valor aparece cuando permite resolver problemas concretos de la vida cotidiana.
En el caso de los semáforos audibles, una señal sonora puede significar algo tan sencillo —y al mismo tiempo tan importante— como saber cuándo es seguro comenzar a cruzar una calle.
La propuesta desarrollada en Cañuelas demuestra justamente cómo una problemática identificada en el entorno urbano puede convertirse en una oportunidad para pensar soluciones concretas de accesibilidad. El proyecto estudiantil llegó incluso al desarrollo de un prototipo funcional basado en Arduino, demostrando que la idea podía llevarse del ámbito académico a una aplicación práctica.
Tras la presentación del proyecto ante autoridades locales, se confirmó el avance hacia la instalación de los primeros semáforos audibles en esquinas céntricas de la ciudad.
Semáforos para una ciudad más inclusiva
La accesibilidad urbana requiere pensar la infraestructura desde diferentes perspectivas.
Una rampa, una guía podotáctil, una señal en braille o una señal sonora cumplen funciones diferentes, pero persiguen un mismo objetivo: reducir las barreras que dificultan el desplazamiento autónomo por la ciudad.
En este contexto, la tecnología semafórica audible representa una herramienta concreta para mejorar la seguridad y la autonomía de las personas con discapacidad visual.
REGER cuenta con experiencia en el desarrollo de equipamiento semafórico y dispone de soluciones específicamente diseñadas para incorporar señales auditivas a las intersecciones semaforizadas. Su propuesta combina la señalización visual tradicional con información sonora para generar una experiencia de cruce más accesible.
Innovación que pone a las personas en el centro
La evolución de las ciudades inteligentes no depende únicamente de incorporar sistemas cada vez más sofisticados. También implica utilizar la tecnología para construir espacios urbanos que respondan mejor a las necesidades de las personas.

Los semáforos audibles son un ejemplo concreto de esta visión: una tecnología relativamente sencilla puede generar un impacto significativo en la autonomía y seguridad de quienes necesitan una referencia auditiva para desplazarse.
Para nosotros, el desarrollo de soluciones de este tipo forma parte de una concepción de la infraestructura vial en la que innovación, seguridad y accesibilidad pueden avanzar juntas.
Porque una ciudad inteligente no es solamente aquella que incorpora más tecnología.
Es aquella que utiliza la tecnología para ser más segura, más accesible y más inclusiva para todos.





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